"Llegué cuando todo era solo una idea"

La historia de:
Melanie Triana
13 de marzo de 2026
Melanie está en Mujeres TIC desde que todo arrancó, cuando aún era una idea entre varias mujeres con un mismo propósito. Recuerda cómo Ana Karina llegó de un almuerzo en el que participaron Galé, Julia, María Paula Duque y Paola Restrepo. En ese encuentro, cinco mujeres compartieron una visión común: crear una asociación que trabajara activamente por cerrar la brecha de género en el sector tecnológico.
En ese momento, Mujeres TIC aún no existía, pero la idea ya tenía fuerza. Conociendo la experiencia y el talento de Melanie en comunicación, marketing y gestión de equipos, Ana Karina la invitó a sumarse y aportar desde su conocimiento. Melanie aceptó, inicialmente apoyando desde la organización de eventos, estrategia y ejecución, sin imaginar que ese sería el inicio de un camino que la conectaría profundamente con su propósito.
Desde entonces, ha sido parte activa del crecimiento del gremio. Melanie se ha destacado por su capacidad de liderazgo, su agilidad para ejecutar, su pensamiento estratégico y su enfoque propositivo. Es una mujer que no solo gestiona, sino que moviliza equipos, construye desde la acción y encuentra soluciones con rapidez y claridad. Su paso por BPrO también reflejó ese mismo sello: compromiso, energía y una motivación constante por dar siempre un poco más.
Hoy, como co-líder del Comité de Imagen y Comunicaciones, aporta una mirada estratégica que integra comunicación, posicionamiento, contenido y gestión de marca, siendo clave en la visibilidad del gremio y de sus integrantes. Su capacidad de organización, su eficiencia y su liderazgo cercano han sido fundamentales para fortalecer este frente.
Más allá de su trayectoria profesional, Melanie es una mujer resiliente, luchadora y profundamente comprometida con su propósito. Como mamá de Manuel Andrés, encuentra una de sus mayores motivaciones. Para él, es un ejemplo de disciplina, energía y determinación, valores que también se reflejan en su hijo, un niño juicioso y lleno de luz. Su rol como madre ha sido una fuerza que impulsa cada uno de sus pasos.
Es una de esas mujeres que inicia su día con determinación, de las que siempre están dispuestas, de las que hacen que las cosas pasen. Su energía es contagiosa y su compromiso genuino. En ella se refleja el espíritu de Mujeres TIC: mujeres que construyen, que lideran y que, desde su propio camino, inspiran a otras a crecer y a avanzar juntas.
